jueves, 6 de junio de 2013

Menores y los plagios

Esta entrada es más que nada para dar mi punto de vista de los últimos acontecimientos de otros blogs amigos, los cuales no voy a mencionar y muchos saben de lo que estoy hablando.

Me parece indignante que ahora críos se dediquen a plagiar cosas o historias de otras personas sin darles el crédito que se merecen sus verdaderos autores, escudándose en su edad y en el “PORQUE NO SABIA QUE ESTABA MAL”. Eso es mentira, los “NIÑOS” de hoy en día no son tan inocentes para no diferenciar lo que está bien o está mal, y menos adolescentes que ya tienen entre 12 a 16 años, pero lo que me parece aún peor son los comentarios de algunos “ADULTOS” que digan que se les hace “BULLYNG” por expresar una opinión. ¿Acaso esos “NIÑOS” no están cometiendo una falta -y hasta un crimen- si las obras están registradas? Creo que decir lo que uno piensa es “Libertad de Expresión”. Si esas personas creen que pueden salir bien paradas con un “LO SIENTO” y nada más, están en un error, porque es un delito y los adultos que defienden a esos “CRIOS” porque se hieren los sentimientos de dichas personitas están peor de equivocados. ¿Que estamos creando para un futuro permitiendo estas acciones? ¿Delincuentes? Es algo que preocupa y mucho. Estos chiquillos están creciendo sin ningún respeto a nada y pensando que con dar una disculpa (que ni siquiera sienten, porque se nota) e indignarse es más que suficiente para salir indemnes del problema. Lo que debemos enseñar a la juventud hoy más que nunca es el “RESPETO” y también que “TODA ACCION TIENE SUS CONSECUENCIAS”.

Bien, así termino con mi sentir. Si a alguien le ofende esto, mejor deberían ofenderse por lo que se está creando en los jóvenes y solo espero que no me encuentre con más casos como estos que lo único a lo que orillan a un escritor es a dejar de escribir de manera pública o a tomar otro tipo de medidas legales.

Cuídense y bonito día.


NO AL PLAGIO

miércoles, 6 de febrero de 2013

CAPITULO 5



El fin de semana había llegado y Romi estaba muy nerviosa. Zotz no había querido decir absolutamente nada de a donde la llevaría. Ella daba vueltas por su departamento, corría al espejo a retocarse el maquillaje y volvía corriendo a asomarse a la ventana para ver si ya llegaba. No podía creer lo fuerte que estaba cayendo por ese hombre, hasta su amigo le comenzaba a caer bien.
El timbre sonó y corrió a contestar.

-¿Sí, quién es? –Claro, como si no lo supiera de antemano, se reprendió ella misma mientras rodaba sus ojos.
-Por supuesto que no sabes quiénes somos, como no estabas asomada por la ventana… –La voz de C se burló de ella desde el otro lado del intercomunicador. Romi no pudo evitar sacarle la lengua aprovechando que no la veía.
-Denme un momento. –Parte de su nerviosismo se había evaporado gracias a las pullas de C.

Tomó su bolso y corrió escaleras abajo para encontrar a un Zotz reprendiendo a su amigo, mientras él se reía con todas sus ganas sin importarle lo que le estuviera diciendo el moreno.

-C, por favor, quiero que este día sea especial –le volvía a decir Z a su amigo.
-Ya sé, ya sé. No te preocupes, Z, todo estará como tú lo quieres. –Apretó el hombro del hombre en señal de paz, mientras la puerta de entrada se abría y los dos giraban la cabeza-. Vaya, vaya… Morirías si la vieras, viejo amigo. –añadió C.

Zotz se imaginaba lo hermosa que sería la imagen de Romi, y si el dios de juego estaba impresionado, debía de ser todo un espectáculo. En esos momentos odiaba no poder ver durante las horas diurnas.

-Estoy lista, ya pueden decirme a dónde vamos a ir –dijo ella.
-Es una sorpresa –la voz del moreno la recorrió de pies a cabeza y tomó su mano mientras se acercaban a la puerta que ya estaba abierta por un risueño C. Romi esperaba que no fuera un día tan largo con ese bromista.

El viejo Sauce seguía ahí. Tantos recuerdos que tenía ese lugar… Zotz no sabía por qué sentía que tenía que llevarla ahí, pero lo hizo. Sólo esperaba no manchar los recuerdos de su amada, aunque entre más conocía a la ojiverde, más sentía que su amada no estaba lejos.